Ericsson prefiere no llamar la atención en Medio Oriente

Bueno, la empresa tiene sus razones. Ericsson no desea llamar mucho la atención sobre sus oficinas en el Medio Oriente después del caso del dibujante sueco Lars Vilks. ¿Sabéis de quién hablo? Bueno, si no lo sabéis os cuento que Vilks es un dibujante cuyos dibujos humorÃsticos del profeta Mahoma escandalizaron a todos los árabes.
A raÃz de la humorada, Al-Qaeda realmente se enojó, juró tomar represalias… ¡y ofreció pagar 150.000 dólares por la cabeza del sueco! ¡Pobre dibujante, por Dios!
El caso es que la queja y la oferta del grupo árabe fueron publicadas en Internet el sábado pasado junto con una lista de empresas suecas presentes en ese lugar del mundo. Ninguna sabe bien cómo reaccionar o, mejor dicho, dónde esconderse.
Ericsson, Scania, Ikea, Volvo y Electrolux han pedido y han recibido la ayuda del gobierno sueco, pero en fin, todo puede pasar. Por eso, Ericsson ha aconsejado a sus trabajadores desarrollar el don de la “invisibilidad“… ¡y no sacar el móvil en cualquier parte! Bueno, se trata de no usar ropas con el nombre de la empresa, no hacer nada de ruido y pasar desapercibido.
La idea es cumplir con estas medidas de seguridad, por lo menos mientras dure la incertidumbre. Y bueno, asà está el mundo, aunque me pregunto si Al-Qaeda usa sólo tecnologÃa árabe para hacer de las suyas…
VÃa: Intercative Investor




¿Qué opinas?
Ir al formulario | RSS de los comentarios | URL del trackback